CIENCIA Y ECONOMÍA
Kalíkrates el Cínico / La Vallina
Un grupo de científicos norteamericanos, después de pasarse tres pueblos hartando a unos ratones de laboratorio a base de una dieta de patatas fritas, descubrieron que estos son más propensos a las enfermedades cancerigenas. Vaya usted a saber con que fríen los gringos, con aceite de oliva seguro que no.
Y es aquí cuando lex dura es lex decide tomar cartas en el asunto, por aquello de la salud publica y todo eso. Un tribunal de California ha decidido que cuando este producto le sea ofertado al público, deberá llevar la advertencia de que:
-Consumir patatas fritas mata.
-Consumir patatas fritas provoca canceres diversos.
-Consumir patatas fritas durante el embarazo engorda mucho.
-Su medico y su restaurador pueden ayudarle a dejar de consumir patatas fritas.
-Etc. etc. etc.
No os cuento nada cuando se entere Talantín de esto, botella de aceite + impuesto para la sanidad, kilo de patatas + impuesto para lo mismo. Seguro que aquí en la aldea también nos mete el impuesto por sembrarlas.
Para echarse al monte, vamos.