martes, 04 de octubre de 2005




Hemos visto, ¡alegría!, dar el viento
gloria final a las hojas doradas.
Arder, fundirse el monte en llamaradas
crepusculares, trágico y sangriento.

Gira, asciende, enloquece, pensamiento.
Hoy da el otoño suelta a sus manadas.
¿No sientes a lo lejos sus pisadas?
Pasan, dejando el campo amarillento.

Por esto, por sentirnos todavía
música y viento y hojas, ¡alegría!
Por el dolor que nos tiene cautivos,

por la sangre que mana de la herida
¡alegría en el nombre de la vida!
Somos alegres porque estamos vivos.



Publicado por Nereida4 @ 16:16  | Literatura
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Comentarios
Publicado por seudolus
martes, 04 de octubre de 2005 | 17:18
Es la felicidad primigenia, pura, despojada del tener, del aparentar, ajena a esta sociedad del bienestar castradora de voluntades, es el conocimiento del primer hombre consciente de su caducidad el que nos trae la alegría de estar vivos.
Apenas conozco a José Hierro, pero lo que de el leí me gusta.
Publicado por Nereida4
martes, 04 de octubre de 2005 | 17:37
Seudolus, no tengo muy claro que me gusta más, si la poesía o tu comentario. Casi me inclino por lo último ¡qué manera de expresarte! Flash Guiño
Publicado por seudolus
martes, 04 de octubre de 2005 | 18:12
Bueno, la verdad es que me expreso como se, no conozco otra manera. Gracias por el piropo.
Publicado por Nereida4
martes, 04 de octubre de 2005 | 18:20
De nada :] Guiño.

Ya me gustaría a mí tener esa facilidad de expresión jajaja. Sonrojado