Continuamos con el capítulo referente a las indicaciones del chico para dirigir el baile.
Se indica sólo lo necesario
No hace falta indicar todos los movimientos que se hagan. ¡Eso llegaría a ser agotador! Como regla, consideramos que se deben indicar los que supongan un cambio con respecto a lo que estemos haciendo y los desplazamientos. Cualquier indicación debe pasar por estas tres fases:
1.- Pensar lo que se va a hacer.
2.- Indicárselo a la pareja.
3.- Hacerlo.
Por supuesto para un bailarín avanzado todo ese proceso es completamente automático y no tiene que pensar en ello pero al principio es bueno reflexionar un poco sobre el asunto. Lo más importante es el orden de los puntos 2 y 3: primero indicar, luego ejecutar. A menudo los principiantes olvidan hacer la indicación o pretenden hacerla al mismo tiempo que el movimiento, pero el momento oportuno siempre es antes de empezarlo.
Las indicaciones no tienen nada que ver con el movimiento que se va a hacer: una cosa es indicar y otra moverse. Esto puede parecer un tanto críptico pero tiene toda la lógica del mundo. En la primera parte de este capítulo veíamos un ejemplo que lo ilustraba. A la hora de realizar un paso y su correspondiente indicación hay tres posibilidades: indicarlo y no moverse, moverse y no indicarlo y la única buena, indicarlo y luego moverse. Que exista la alternativa de indicárselo a la pareja y no movernos nosotros demuestra que indicación y desplazamiento no están indisolublemente unidos ¿verdad? La indicación es un gesto aparte, lo que ocurre es que a fuerza de repetirla acaba "pegada" a su correspondiente movimiento.
En la secuencia de imágenes siguientes puedes observar con mayor detalle cómo la combinación de los gestos de indicar y moverse crea la "magia" de la coordinación en pareja.
01) El chico va a indicar un paso lateral.
02) El empujón desequilibra a la chica que empieza a moverse.
03) Aunque aparentemente el chico ha llegado a la posición antes que ella, observa que todavía no ha depositado el peso en el pie desplazado.
04) Chico y chica apoyan el pie al mismo tiempo.
05) Una vez cambiado el peso, ambos mueven a la vez el otro pie.
06) Tras unir los pies, el chico puede indicar otro movimiento cualquiera.
Finalmente queremos volver a insistir en que dirigir es básicamente un problema de actitud y no es posible hacerlo de forma tímida o con excesiva cortesía -¿podrías...? ¿no te importa si...?- ¿Os imagináis al capitán de un barco pidiendo permiso a los pasajeros para esquivar un iceberg? Empujar a una chica puede parecer algo muy rudo y desagradable pero así está organizado el baile.
Dirigir con decisión y confianza es la mejor forma de que bailar se convierta en una experiencia agradable y satisfactoria para los dos miembros de la pareja.
EL TRUCO
La indicación más difícil que hay con diferencia es la de avance frontal porque habría que tirar de la chica hacia atrás y no es posible hacerlo. Para indicarlo se recurre a un pequeño empujón en el costado con la palma de la mano al mismo tiempo que se liberan los dedos apoyados en la espalda pero lo más importante es la decisión con que se ejecute el movimiento de avance. De nada servirá una indicación perfecta si luego hacemos el paso de forma timorata y llena de dudas. ¡Si el chico no tiene claro lo que va a hacer, menos va a tenerlo ella! No se puede bailar con miedo. Recuerda siempre esta regla de oro:
DESPUES DE INDICAR, AVANZA CON DECISION.
El movimiento de avanzar siempre es crítico por el miedo al pisotón.
Fuente: http://www.telecable.es/personales/fauxbailafacil/faux_cursoweb.htm