.......... Radiantes días balanceados por el agua marina,
.......... concentrados como el interior de una piedra amarilla
.......... cuyo esplendor de miel no derribó el desorden:
.......... preservó su pureza de rectángulo.
.......... Crepita, sí, la hora como fuego o abejas
.......... y es verde la tarea de sumergirse en hojas,
.......... hasta que hacia la altura es el follaje
.......... un mundo centelleante que se apaga y susurra.
.......... Sed del fuego, abrasadora multitud del estío
.......... que construye un Edén con unas cuantas hojas,
.......... porque la tierra de rostro oscuro no quiere sufrimientos
.......... sino frescura o fuego, agua o pan para todos,
.......... y nada debería dividir a los hombres
.......... sino el sol o la noche, la luna o las espigas.