creo que el Tsunami ya debe de haber pasado, de ahí que los preocupados padres estén buscando a su vástago sobre las aguas mientras que el pequeño, ajeno a todo, se ha quedado plácidamente dormido cogido a los cuernos del ciervo. En cuanto al oso, que se había zampado al pavo, tuvo fuerzas suficientes para huir al bosque. :]