Toc toc toc...
Llaman en la puerta de arriba. Emilio Cao en la cabeza.
-¡Joder un madrileño!
Al instante y acompañando a Cao otros to toc toc mas insistentes, ansiosos de tocarte los cojones.
-Y yo con estos pedos, ¡la madre que los parió!
Me reiteran la onomatopeya mientras me quito los cascos al tiempo que me levanto, toc toc toc mientras bajo las escaleras bastante mosca ya y abro la puerta de abajo, que es por la que se entra a mi casa, algo que los de aquí sabemos todos.
Salgo a la antojana y me encuentro a una pareja de homo sapiens, así como que no son de aquí y andan algo bastante despistados, (pareja de el y ella).
-Hola, buenas noches (me dirijo a ellos en voz alta y clara, para que me entiendan, y a una distancia prudente, para que no se asusten)
-Buenas noches, es que no somos de aquí y nos quedamos sin filtros para el café, ¿podría vendernos alguno?
-(¡La madre que me parió! ¿o este tipo es gilipollas o yo tengo que fumar menos?) La tienda es la puerta de al lado y ya está cerrada.
La mujer llama a la puerta de la tienda mientras el hombre me mira y dice:
-Es que no somos de aquí
Los observo un instante mientras buscan, desesperados, filtros para el café.
-Es que la tienda ya esta cerrada, les digo de nuevo, buenas noches
.
Y doy media vuelta, pensando si realmente ese tipo era gilipollas o yo tendré que plantearme lo del dejar de fumar.
Entro en mi casa por la puerta de abajo, que es por la que se entra.