Recuerdo cuando era pequeño pequeño, era como cualquier otro, como cualquier otro que fuese pequeño pequeño.
Tenía un patinete con ruedas amarillas que era tan grande como yo, bueno, no era grande, es que yo era pequeño pequeño. Pasaba los días sobre aquel patinete, enfundado en mí camiseta del Sporting. Me gustaba deslizarme por encima de la mesa que había en la sala mientras sorteaba los libros, el tabaco, el teléfono móvil y los dulces de Navidad que había en ella; como cualquiera que es pequeño pequeño.
Bueno, en realidad no sé si fue un sueño o en verdad lo viví, pero el caso es que conservo una foto de aquel día y cuando la miro me acuerdo de cuando era pequeño pequeño.