Se dice que actúa en parques o lugares similares. Esconde su emplumado rostro tras un antifaz colorado. PELIGROSO. Con su afable sonrisa y simpáticos andares capta la atención de sus víctimas, para en un momento de descuido hacer gala de su vientre fácil y huir dejando a los atónitos paseantes entre detritus y maldiciones.