domingo, 24 de julio de 2005
Kalikrates el Ciniko / La Vallina




Hace años que adorno mi cuello con un colmillo de perro, o de ciniko que dirían en la antigua Grecia, colgado de una cadena de plata, suave y marfileño, agudo. Hay días que me levanto con él dispuesto a la dentellada, o como decimos por aquí, "cabrón", otros días mi corazón se despierta tonto, feliz, cuanto os quiero a casi todos, hasta que la realidad me da una bofetada cariñosa, diciéndome que no te enteras primaveras quítate las legañas y abre los ojos.
Jean Charles Menezes, brasileño, electricista, 27 tacos, un tipo que vestía "raro" y que no tuvo otra ocurrencia que correr cuando debía haberse quedado quieto, aunque puede que el final hubiese sido lo mismo, pues cuando los asesinos tienen ganas de matar da igual lo que hagas, como vistas y a quien reces o votes. Golpeado en la cabeza y arrojado al suelo, después cinco plomos disparados a quemarropa, angelitos al cielo y aquí paz y después gloria. Cuanto sentimos este lamentable error.
Los extremistas islámicos lo están consiguiendo, lo del terror digo, primero con los explosivos, y ahora con nuestra policía. Dentro de poco ya no necesitaran suicidas que nos pongan bombas debajo del culo, pues habrán convertido nuestros estados democráticos en estados policiales donde los guardianes de la ley y el orden te asesinen por no vestir lo ultimo en moda de verano diseñado por Puchino Benettone o cualquier otro cagabandurrias, o porque salgas corriendo pues el miedo a no sabes que, o tal vez si, te haga mover las piernas en vez de quedarte quieto. Primero disparar, ya preguntarán después. Pero con cinco tiros en el cuerpo no creo que nadie esté para responder preguntas ni otras murgas.
Esta vez no habrá manifestaciones multitudinarias condenando lo que es una de las formas más viles de matar. Esta vez no habrá intelectuales de izquierdas ni oenegés poniendo el grito justiciero en el cielo, los de derecha seguirán en su sitio, y el obispo anglicano de turno con el rostro contrito entonara un "ego te absolvo pecador de la pradera". Y en nuestra cobardía silenciosa pensamos que bueno, que una baja inocente en aras de la seguridad colectiva son cosas que pasan. Hasta que un día, con la cabeza puesta en la hipoteca, o la guardería de los niños, o lo que subió la compra y lo estancados que esta los sueldos, o cualquiera de esas cosas que solo nos preocupan a los ciudadanos d a pie no escuchamos el alto que nos dan nuestros guardianes verdugos, y nos encontramos golpeados en el suelo, jiñando los pantalones porque ya sabemos lo que va a suceder, pues ya lo vimos y permitimos cuando era un algo lejano que solo les sucedía a otros.
Están consiguiendo su objetivo, y no me refiero solamente a los terroristas islámicos.
Virgencita virgencita, que me quede como estoy.
Publicado por seudolus @ 13:10  | La Marmita de Seudolus
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Comentarios
Publicado por Goizeder
domingo, 24 de julio de 2005 | 14:15
Fue anoche cuando me enteré de este asesinato, y enseguida me vino a la mente el de Estados Unidos justo después del atentado, el de un hindú al que un descerebrado pegó un tiro. No sé, todo este asunto no tiene ni pies ni cabeza, pero centrándome en este caso concreto, no veo más que una de esas típicas y predecibles reacciones. Oigo decir que si es debido al pánico creado y todas esas excusas, pero han sido cinco tiros, para mí está claro, iba a matar.
Publicado por Goizeder
domingo, 24 de julio de 2005 | 14:16
Creo que algunos aprovechan la situación para dar rienda suelta a sus fobias. Solo falta que algún diseñador de moda aproveche la situación para lanzar una nueva línea de mochilas transparentes o algo así, pasando por la inevitable peli del atentado, los documentales con esas imágenes tan estudiadas acompañadas con esa música de fondo en plan melodramático, en fin, todo apesta tanto...
Publicado por Atreyu15
domingo, 24 de julio de 2005 | 18:56
El miedo siempre da rienda suelta a nuestro comportamiento, dependiendo de la persona y las circunstancias podemos obtener infinitas situaciones. No cabe duda de que este asesinato es totalmente lamentable y que en situaciones como esta hay que tener muy bien controladas a las personas de gatillo fácil.
Hace unos meses no hubiera entendido como se puede llegar a esto pero después de ver en la tele como actúan los suicidas puedo comprender con más facilidad lo sucedido. En Palestina cuando eran interceptados esperaban a que se aproximaran los soldados para tirar de una cuerda que accionaba el detonador que provocaba la explosión, de ahí que la policía dispare a la cabeza para evitar que explote la carga a causa de los disparos.
Aunque por mucho que uno tenga razonado todos estos hechos no deja de causar tristeza todo lo sucedido.
En ocasiones el miedo es peor que las propias balas y siempre hay quien se beneficia de ello.